Paso 1: definí qué piezas necesitás
No todas las marcas necesitan todo. Elegí según tu producto y tu presupuesto:
- Stickers de cierre: el detalle más económico y de mayor impacto. Sirven para cerrar bolsas, sobres y papel de seda.
- Tarjetas de gracias: fidelizan y, con un QR, invitan a la recompra.
- Bolsas o mailers: livianos, ideales para ropa y accesorios.
- Cajas: para productos frágiles, regalos y combos premium.
Si dudás, lo más simple es arrancar con un kit de unboxing que combine bolsa, sticker y tarjeta.
Paso 2: prepará tu logo
Lo ideal es tener tu logo en vector (PDF, AI o SVG) o en PNG con fondo transparente y buena resolución. Si solo tenés un JPG, igual se puede usar: se revisa la calidad y te avisan si necesita ajuste. Si todavía no tenés logo terminado pero sí el nombre de tu marca, se puede resolver con una opción tipográfica básica.
Paso 3: elegí materiales
Cada pieza tiene su material recomendado: vinilo para stickers (resiste agua), cartulina de 300 g para tarjetas, kraft o polietileno para bolsas. Para decidir según resistencia, estética y presupuesto, mirá la guía de qué material elegir para tu packaging.
Paso 4: aprobá el mockup y producí
Antes de imprimir nada, ves un mockup con tu logo, color, textos y ubicación. Recién cuando lo aprobás pasa a producción. La mayoría de los pedidos llega en 3 días hábiles a tu ubicación, con producción local en Argentina, y tu diseño queda guardado para reordenar sin empezar de cero.
¿Cuánto necesito invertir?
Menos de lo que pensás: el mínimo es de 50 unidades por pieza. Para ver números concretos, leé cuánto cuesta el packaging personalizado o armá tu kit y mirá el total antes de pedir.
Errores comunes a evitar
- Comprar miles de unidades de entrada: arrancá chico y reordená.
- Pasar un logo de baja resolución: siempre que puedas, usá vector.
- Elegir una caja demasiado grande: encarece el envío. Ver medidas de bolsas y cajas.